Al hacer un balance del cierre de 2025, el Secretario General de Gobierno de Nuevo León, Miguel Ángel Flores Serna, señaló que el fin de año representa una oportunidad para reflexionar sobre lo realizado y dimensionar los desafíos que enfrentará la entidad rumbo a 2026, en un contexto que exige mayor responsabilidad y preparación por parte del gobierno estatal.
El funcionario destacó que el cierre del año tiene un significado particular en lo personal y en lo institucional, al tratarse del periodo en el que asumió la titularidad de la Secretaría General de Gobierno.
“El cierre de año es un buen momento para detenerse un poco y revisar lo que se hizo, para entender el tamaño de la responsabilidad y el trabajo que viene por delante. Para mí, este fin de año tiene un significado especial, fue el año en el que asumí la Secretaría General de Gobierno de Nuevo León”, expresó.
Flores Serna recordó que, desde su llegada al cargo, ha impulsado una política de puertas abiertas, sustentada en el diálogo constante y la coordinación permanente con el gabinete estatal, las dependencias, los alcaldes, las instituciones y la ciudadanía, como ejes fundamentales para la toma de decisiones y la atención de los asuntos públicos.
En ese sentido, subrayó que la función que desempeña no puede entenderse como un logro individual, sino como una responsabilidad colectiva que demanda trabajo continuo y coordinación diaria.
“Llegar a esta responsabilidad no es un logro personal, es una tarea que exige tiempo completo. Desde el primer día entendí que este cargo no se ejerce solo, se ejerce dialogando y trabajando siempre en equipo, con el gabinete, con las dependencias, en la coordinación diaria con alcaldes, instituciones y, sobre todo, con la gente”, añadió.
Al evaluar el año que concluye, el Secretario General de Gobierno reconoció que 2025 fue un periodo intenso, marcado por retos relevantes y momentos complejos, pero también por avances significativos, entre ellos el fortalecimiento de la coordinación institucional, la mejora de procesos y la consolidación de una forma de trabajo enfocada en resultados, derivada del esfuerzo de un equipo comprometido con el desarrollo del estado.
De cara a 2026, Flores Serna advirtió que las exigencias serán mayores, al tratarse de una entidad con una ciudadanía participativa que demanda un gobierno eficaz y cercano.
“Mirando hacia el 2026, el reto es mayor. Nuevo León es un estado exigente, con una ciudadanía participativa, y eso obliga a su gobierno a estar siempre a la altura. No se trata solo de mantener lo que se ha logrado, sino de consolidarlo y llevarlo más lejos”, puntualizó.
Finalmente, reiteró su compromiso de continuar trabajando con mayor experiencia y claridad, fortaleciendo las instituciones y garantizando la gobernabilidad.
“El compromiso es claro, seguir trabajando con más experiencia, con mayor claridad y con la misma determinación. Fortalecer las instituciones, cuidar la gobernabilidad y asegurar que Nuevo León siga siendo el mejor lugar para nacer, crecer, educarse y vivir”, concluyó.