Con ofrendas dedicadas a policías fallecidos y representaciones de las tradiciones mexicanas, cerca de 250 cadetes, instructores y personal administrativo de la Academia de Policía de Monterrey participaron en el tradicional concurso de altares de muertos organizado por el Gobierno municipal.
La actividad fue coordinada por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, a través de la Academia de Policía, con el objetivo de preservar las costumbres del Día de Muertos y fortalecer la convivencia y los valores entre quienes se preparan para servir a la ciudadanía.
En esta edición, los altares fueron dedicados a la memoria de los policías Yovani Joachín Nava, Marco Antonio Luna Aldana y Raymundo Vázquez García. Las distintas generaciones de cadetes elaboraron ofrendas con elementos representativos de esta celebración, además de participar con vestimentas alusivas a la tradición mexicana.
Durante el encuentro, Brisilot Alejandro Sandoval Sánchez, director de la Academia de Policía de Monterrey, reconoció la participación de los cadetes y los felicitó por contribuir a mantener vivas las costumbres que forman parte de la identidad cultural del país.
El jurado estuvo integrado por el propio director de la Academia, Raúl Cázares Orozco, inspector de Operación Policial, y mandos operativos de la corporación, quienes evaluaron las propuestas presentadas por los equipos participantes.
Tras la deliberación, el primer lugar correspondió a las generaciones 59 y 61; el segundo fue para las generaciones 58, 60 y GAM 32, mientras que las generaciones 62 y 63 obtuvieron el tercer puesto.
Como parte de las actividades conmemorativas del Día de Muertos, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana también instaló un altar en el edificio ubicado en el Parque Alamey, en memoria de los policías que perdieron la vida en cumplimiento de su deber.
La ofrenda fue colocada en el área de atención al público desde el jueves previo a la actividad y permanece en las instalaciones de la corporación como parte de una tradición que se realiza cada año.
Con estas acciones, el Gobierno de Monterrey busca mantener vigentes las tradiciones mexicanas y reconocer la memoria de los elementos policiales que dedicaron su vida al servicio de la comunidad.