La situación de los diputados de Morena, Mario Soto Esquer y Rodrigo Montemayor se complicó, luego de que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de ese partido comenzó un proceso sancionador por no haber asistido a la sesión de la Comisión Anticorrupción donde se aprobó el inicio de un juicio político en contra del gobernador Samuel García.

Como medidas cautelares, los legisladores fueron suspendidos y no podrán participar en ningún evento público en calidad de representantes de Morena. El proceso que está bajo análisis ordena la suspensión provisional de Mario Alejandro Soto Esquer del cargo de consejero estatal, medida que tendrá que asumir durante el tiempo en que se lleve toda la investigación.

Además de la prohibición temporal a Soto Esquer y Rodrigo Othiniel Montemayor Romero de participar en conferencias de prensa, eventos institucionales y reuniones formales ostentándose como dirigentes o representantes oficiales de Morena en Nuevo León.

La Comisión Nacional de Honestidad proporcionaron a los dos legisladores un plazo de cinco días para que presenten pruebas a su favor.

En el documento también señalan que haberse ausentado a la sesión celebrada por la Comisión Anticorrupción en el Congreso el pasado 12 de junio afectó mucho la imagen del partido.

Y si esto no fuera suficiente, la actuación de ambos morenistas contraviene estatutos de lealtad al partido.

«Como consecuencia de ello, se produjo una percepción pública de división interna, falta de cohesión partidista y posible alineación de representantes populares de Morena con intereses ajenos a los principios del partido».

Las medidas cautelares estarán vigentes hasta que se dé a conocer el tipo de sanciones que se les aplicarán en definitiva a ambos.