El Grupo Legislativo del PRI rechazó la reforma que permitiría al Gobernador dejar el cargo hasta por seis meses y, con ello, dejó sin sustento las versiones que apuntaban a un supuesto acuerdo político para modificar las reglas constitucionales en beneficio del Ejecutivo estatal.

Durante la discusión del dictamen, la bancada priista rechazó una propuesta que abriría la puerta para que el titular del Gobierno estatal deje el cargo durante seis meses, con derecho a fuero, y que su grupo político mantenga el control de la administración pública.

La diputada local por Monterrey, Lorena de la Garza, señaló que Nuevo León enfrenta retos mucho más urgentes que una reforma enfocada en la ruta política del Gobernador.

“Los ciudadanos esperan resultados en movilidad, seguridad, infraestructura y servicios públicos. No podemos perder de vista las prioridades de Nuevo León para discutir cambios que claramente favorecen a quien hoy ocupa el poder”, expresó.

De la Garza sostuvo que el sentido del voto priista demuestra que las decisiones de la bancada se toman con independencia y pensando en el interés del Estado, no en presiones externas ni en cálculos de coyuntura.

“En política se negocia, sí, pero para que gane la gente, no para que gane alguien con nombre y apellido. Las cosas no se hacen así. Esa reforma electoral tiene un beneficiario muy claro”, advirtió.

Con esta postura, el Grupo Legislativo del PRI dejó claro que no acompañará modificaciones constitucionales que generen ventajas políticas para ningún funcionario y reiteró que su responsabilidad es defender instituciones fuertes, reglas claras y gobiernos concentrados en resolver los problemas de la gente.